Mis 10 minutos (10 minutos que marcan un despido laboral).

 

 En 10 minutos pasan muchas cosas.

Pasa una vida, una decisión, una alegría y un lloro. Pasa. 

En 10 minutos pasan muchas cosas.

Pasan penas, pasan desalientos, pasan triunfos. 

Pasan palabras bonitas, pasan palabras feas. 

Pasa aliento y desánimo. 

Pasa ESPERANZA. 

 

Qué difícil es cuando estamos pasando por un momento de inestabilidad laboral. Y sí, todos al día de hoy estamos pasando por esta brecha pero algunos tienen esta “inestabilidad” que viene durando toda la vida. La tienen desde hace seis, diez o quince años y otros muchos, tienen esta inestabilidad todos los días. 

 

Todos los días viven con el “hoy me pueden echar”. 

 

Viven viendo casi todos los días a nuevos compañeros formarse para ocupar sus puestos de trabajo. Los ven formarse porque ellos, los nuevos, ocuparán sus sillas. 

 

Viven pendientes de una llamada de “rrhh”  y de unos ratios que miden sus objetivos de ventas, de retención de clientes, de conversión de los mismos y de tiempo de llamadas con cada cada uno de ellos, entre otros KPI´s correspondientes; me refiero al Telemarketing. Y sí, todo trabajamos bajo objetivos pero el tema no es ese, el tema es cómo se gestionan estos ratios vinculados a las personas. Y escribo literalmente Telemarketing porque es la vivencia que tengo pero seguro que hay otros empleos donde la situación puede ser similar.  

 

Sí, me refiero a los Gestores Telefónicos que muchas veces nos llaman a comentarnos algo y que en muchas (o en pocas) ocasiones, tú y yo hacemos la vista larga…….(pasemos página). 

 

Hay muchas personas que trabajan como Gestores Telefónicos porque es su profesión, porque les gusta, porque lo encuentran retador, porque les gusta lidiar con clientes y a otros, no les queda otra opción por ahora. 

 

Y no les queda otra porque tienen que solventar sus gastos, tienen que sacar adelante una casa, tienen que sacar adelante a una familia, a unos hijos, a unos padres, a unos abuelos o simplemente porque aún no les llega la oportunidad de oro con el trabajo que más les gusta o el trabajo que desean simplemente……. y con todo esto, hay que seguir y vivir. 

 

He trabajado en algunas ocasiones como Gestora Telefónica porque he tenido que seguir y vivir y sé perfectamente lo que es estar detrás de un teléfono atendiendo a un cliente enfadado o estar vendiendo un producto con cinco herramientas abiertas para trabajar la llamada y además,  estar al hilo porque hay unos  ratios u objetivos que cumplir…….. pero no vengo a hablar de mí. 

 

Vengo a hablar de esos 10 minutos mal gestionados por parte de aquellas personas que deciden si una persona continua o no, en su puesto de trabajo. 

 

Vengo a de decir que todos, absolutamente todos, nos equivocamos. Pero hay errores que calan, que duelen, que hacen llorar, que hacen caer en la desesperanza porque detrás de esa llamada que hace el departamento de “rrhh” de la plataforma de atención al cliente o de la consultora encargada de gestionar a estos GESTORES – PERSONAS – en este call center, hay una persona que tiene puesta sus expectativas en ese trabajo para poder salir adelante. 

 

Y adelante no es comprar caprichos.

Adelante es sacar a flote su vida ?. 

 

Pero qué pasa si (hecho real) recibes una llamada de esta consultora para decirte que no pasaste el período de prueba porque no llegaste a los objetivos establecidos y tú sabes que los cumpliste?. Si tienes ganas, te queda comentar que esta afirmación no es así. Sin embargo, la decisión al parecer estaba tomada… “Pásate mañana para que firmes tus papeles”, le dijeron. 

 

Tras este anuncio, la persona despedida cala.

Cala…. ¿y ahora qué?.

Cala el temor, el llanto, la incertidumbre. 

 

Sin más, la llamada acabó porque las cosas muchas veces en este sector se hacen así, con llamadas. No digo que todas las empresas dedicadas a prestar este tipo de servicios trabajen así, pero muchas de ellas siguen este ritmo. 

 

A los 10 minutos volvió a llamar la misma consultora al “ex trabajador” para decirle que había habido un error y que no estaba despedida. De por medio……“lo siento”. Y con esto, acaba y empieza otra vez la historia. 

 

Sé que en muchos departamentos de RRHH hay mucho trabajo, hay mucha presión, hay mucho….. no sé!. Siento que muchos “consultores de rrhh”, “evaluadores de rrhh”, “reclutadores de rrhh” están perdiendo la empatía, la cercanía con esa otra persona que tienen en frente. Por favor, no caigamos en errores como este, errores tan sensibles. 

  

 

Ya está bien de estar luchando por un empleo (cualquiera que sea porque a todos nos cuesta estar donde estamos) y encontrarte con “profesionales” que parecen que te están haciendo un favor al contratarte. No nos estamos haciendo un favor, estamos todos remando hacia lo mismo….. poder tener una vida como la que queremos o podemos tener. 

 

Simplemente…..intentemos hacer las cosas en la medida de lo posible bien. 

Gracias por acompañarme en esta nueva experiencia. 

 Grace

 

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